El martes por la mañana llego a casa después de una guardia tranquila y me encuentro a Eli emocionada con las notazas de la prueba de acceso (8.75 en Biología, 9 en Lengua, 9 en Inglés… ¡ole mi niña!). Cafetín, despedida, Eli se va a currar y yo… a Valencia.
El avión aterriza a las seis y media y en apenas una hora ya he localizado el hotel, he descubierto que soy malísimo haciendo maletas, he comprado calcetines en el Corte Inglés y he descubierto una bañera enorme y tentadora en mi habitación.
El hidromasaje hace milagros, especialmente cuando no has dormido la noche anterior, así que después del baño estoy listo para salir a cenar (que el Dr. House me perdone; martes por la noche y yo en la calle!); mojama en el Cubanito Lounge e improvisado concierto gitano-marroquí en el Radio City rodeado de guiris que gritan olé siempre a destiempo.
Tremenda sobada.
El miércoles por la mañana me despierta Pablo, de personal, buscando a Eli. Consigo espabilar a duras penas y aprovecho para visitar el Jardín Botánico. Los jardines botánicos tienen una magia especial, de bosques mimados, coquetos y solitarios, y este, aunque pequeño, conserva ese encanto único. Un encanto que no pude evitar romper jugando al tam-tam con el tronco hueco de un Sabal dominicano ante la sorprendida mirada de un filodendro…
Paseo por el IVAM (museo valenciano de arte moderno) donde me sorprenden un par de tapices magníficos de Braque (Perséfone y En El Velador). El resto, salvando los colores del trabajo de corta-y-pega de Sheila Girling y la Labradora de Pinazo, no mereció la pena.
Por la tarde me encuentro con una feria del libro y sorprendentemente no compro nada -eso sí, me desquitaré un poco más tarde en la librería La Pau que regenta un simpatiquísimo y venerable psicólogo que este verano se va a la selva. Localizo la "avenida de las facultades", breve charla con el profesor Capafons y de nuevo a la calle, esta vez pasada por agua (si, en el Levante también llueve!) así que, después de leerme el informe "La Naturaleza de la Hipnosis" de la British Society of Psychology, me protejo de la lluvia en el museo de Ciencias Naturales donde entre haliotis y equinoideos me siento a escribir este diario.
Algo más tarde exposición de fotos de Mordzinski (retratos de Borges, García Márquez, Echenique…) y callejeo por el casco antiguo (la sugerente plaza Redonda, la de la Virgen, la del Negrito; el taller del carrer de Cadirers y el edificio del círculo de Bellas Artes; la plaza del Tossal, la calle del Moro y las torres del Quart). Al fin cena en el argentino Q Art y botella de vino con dos indias de Inglaterra y dos suecas de Suecia. Agotao; pis, piños y cama (solín, claro, que no está Eli).
Jueves por la mañana y sigo sin ver el sol (tal vez tenga que pasarme otra vez por el Corte Inglés para pillar algo con que cubrir esta camisetina!). En cualquier caso y a pesar del clima espero perderme por el barrio del Carmen antes del taller de por la tarde.
Ala, felices vermutinos!





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