<< ¿Cómo se refleja la sociedad líquida de Zygmunt Bauman en la sociedad actual? >>
La sociedad líquida de Bauman es una descripción de la sociedad actual, de manera que pretende ser un fiel reflejo de ésta. Un reflejo explicativo que tal vez sirva para hacernos conscientes tanto de lo que somos, como sociedad, como de en lo que tendemos a convertirnos, individualmente, en ella. Desde la omnipresente y necesaria insatisfacción como motivador hasta la temporalidad de las condiciones sociales, que impiden el establecimiento de pautas estables o hábitos, o la incertidumbre como elemento definitorio central de la propia sociedad, Bauman construye una rica descripción social caracterizada por la fluidez (temporalidad, inestabilidad, incertidumbre, intangibilidad) que resulta alarmantemente ajustada al contexto occidental -u occidentalizado.
Ciertamente, se trata de una descripción global que descarta el análisis de las numerosas excepciones que sobreviven, aisladas o en comunicación, dentro de esta sociedad líquida. No obstante, en tanto que descriptor de nuestro contexto actual, del zeitgeist que diría Ortega y Gasset, del espíritu de nuestro tiempo, la lectura de Bauman resulta imprescindible. Aunque sólo sea para utilizarlo como palanca de cambio.
El desconocimiento o la falta de comprensión del contexto social en que vivimos y la forma en que dicho contexto nos afecta justifican en gran medida la creciente «fluidez» de nuestras sociedades, entendida dicha fluidez, esa característica «líquida», como elemento, en el fondo, deshumanizador. La sociedad líquida no deja de ser una sociedad «que se deshace», que pierde forma y sustancia, que se adapta a moldes efímeros, estrambóticos, insustanciales, despreciables, deformes en gran medida por el egoísmo y la corta mirada de quienes acaban moldeando sus blandos límites.
Tal vez Bauman, al sostener el espejo donde ver reflejada la sociedad actual, nos esté abriendo una auténtica posibilidad de cambio. Tal vez sea necesaria, después de todo, esta viscosa transformación líquida antes de renacer como sociedad nueva, igual que ocurre al calor de la crisálida donde la oruga es transformada en mariposa. Tal vez nuestra sociedad, esta sociedad líquida que tan bien describe Bauman, sólo sea un interludio, un intermezzo propiamente, en tanto que ópera bufa y breve que entretiene no más, anticipando el advenimiento de una obra más sobria, más rica e interesante.
<< Aquello que la oruga llama el fin del mundo, el resto del mundo lo llama mariposa >> (adaptación de la cita original de Richard Bach en Illusions, quien retoma, a su vez, el tema y sentido de dichos y proverbios más antiguos).

[La hermosa, sorprendente y amenazante crisálida «metálica» de la mariposa de frente negra (la tigerwing; Tithorea harmonia)]





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