Decía Benedetti que los ángeles no hacen el amor con
sus cuerpos.
que Angel y Angela se encuentran en el cruce de dos transparencias, empiezan
por mirarse, seducirse y tentarse mediante el intercambio de miradas que, por
supuesto, son angelicales. (…) Angel dice: "Estoque", y Angela, radiante:
"Herida". Él dice: "Tañido", y ella: "Rebato".
Y en el preciso instante del orgasmo ultraterreno,
los cirros y los cúmulos, los estratos y nimbos, se estremecen, tremolan,
estallan, y el amor de los ángeles llueve copiosamente sobre el mundo.”
Ay, Benedetti, ¿pa qué te has ido?
“Estaré
donde menos lo esperes por
ejemplo en un
árbol añoso de oscuros
cabeceos, estaré en
un lejano horizonte
sin horas, en la
huella del tacto, en tu
sombra y mi sombra, estaré
repartido en cuatro
o cinco pibes de esos
que vos mirás y
enseguida te siguen y ojalá
pueda estar de tu
sueño en la red esperando
tus ojos y
mirándote.”
textos de benedetti en amediavoz.com
imagen de Daniel Mordzinski




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